Las pelis y el parto (o la velocidad y el tocino).

Una mujer está saliendo del mayor centro comercial de la ciudad (vamos a imaginar Nueva York, así por imaginar algo). Es navidad. Lleva cuatro bolsas en cada mano. Un escalofrío. De repente, las bolsas caen en medio de un repentino charco de agua: ha roto aguas. Segundos después empiezan las contracciones. En ese momento pasa un taxi por ahí. Hay muchísimo tránsito pero el taxista sabe cómo tranquilizar a la futura madre. Las contracciones son muy fuertes. Minutos después, ya en el hospital, todo son prisas. Camilla, pasillos, corredizas. El marido le coge la mano fuerte y le asegura que todo irá bien. Respiran juntos. Sudor, lágrimas y gritos. Minutos más tardes un llanto inédito y tierno rompe el silencio. Papá y mamá sonríen.

Y fin de la peli… The end.

La escena nos suena. Así es como dan a luz en la tele, en las pelis, en las series, en los anuncios… Y así es como algunas (entre las que me incluyo) imaginábamos nuestro parto antes de que alguien nos contara que no, que la cosa no era exactamente así.

Porque siento decirte que…

Que a pocos días de parir, con los pies hinchados y el cansancio como fiel compañero, es probable que lo último que te apetezca sea ir a un centro comercial a comprar regalos (por mucho espíritu navideño que tengas).

Siento decirte que por suerte o por desgracia, los partos no duran minutos. De hecho, se estima que una se puede pasar de media entre 10 y 12 horas pariendo.  Sí, casi medio día al lío. Porque parir, aunque los señores directores de Hollywood no lo sepan, no es sólo sentarse en la camilla y gritar como una loca…

Siento decirte también, que a veces, muchas veces, las contracciones no vienen de golpe sino de forma gradual. Y además, (ojo que viene spoiler), ¡es posible tener contracciones sin haber roto aguas antes!

Además, siento decirte que por muy épico que quede en la peli, en tu parte casi seguro no habrá ni prisas ni corredizas. Si eres madre primeriza, lo más común es que el tiempo…te sobre.

La buena noticia, futuras madres, es que los partos reales sí suelen acabar como los de las pelis, porque después de más o menos horas, al final el bebé sale (aunque no siempre llorando…). Pero incluso ahí, la ficción suele estar lejos de la realidad. Y es que yo no se cuantos partos habrán visto los que escriben los guiones, pero ¿por qué los niños de los anuncios siempre están limpitos y parece que tengan ya tres meses?

Siento decirte todo esto pero debes saberlo. Las pelis y los partos tienen lo mismo que ver que la velocidad y el tocino.

P.D: Se me olvidaba. Los taxistas no tienen ni idea de cómo debe respirar una futura madre… (aunque igual en Nueva York sí les enseñan, vete tu a saber…).

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Haz lo que yo digo (no lo que yo haga).

No les dejamos decir tacos, ni cruzar en rojo, ni estar todo el rato con el móvil. Y para que lo aprendan, no predicamos con el ejemplo sino que se lo decimos una y otra vez. Porque todos sabemos que el “porque yo lo digo” es mucho mas efectivo que el ejemplo que les podamos dar.

A todos nos ha pasado. Tenemos prisa y no vienen coches: cruzamos en rojo. Y no pasa nada si a tu lado están aquellos padres que llevan semanas contándoles a los niños lo del señor rojo y el señor verde. Porque el niño va a entender perfectamente que tienes prisa,  va a empatizar contigo y va a entender perfectamente que aquello es una excepción.

A todos nos ha pasado. En las comidas familiares soltamos un taco tras otro mientras el niño juega. Porque sabemos perfectamente que cuando el niño juega no escucha nada. Y en todo caso, si oye tacos, el niño sabe que los adultos sí los pueden decir porque su vida es complicada y las comidas familiares estresantes, por lo que lo de soltar una de esas palabras prohibidas de vez en cuando está justificado.

A todos nos ha pasado. Paseamos con el móvil en una mano mirando el twitter y el carrito en la otra. Miramos el whatsapp mientras comemos y cotilleamos el facebook mientras la niña juega en el parque. Porque el facebook, el twitter, el whatsapp… no pueden esperar. Y aun así nos sorprendemos cuando el niño hace ese movimiento de deslizar el dedo delante de cualquier pantalla. ¡Que espavilados son, caramba! !Y que pesaditos se ponen pidiendo la tablet, eh!

Hay quien dice que los niños funcionan por imitación: obervan, aprenden, y al final: imitan. (¿será que por eso deslizan tan bien el dedo delante de una pantalla?). No lo creo…

Así que nada. No les dejamos ni decir tacos, ni cruzar en rojo, ni estar todo el rato con el móvil. ¿La razon? Porque yo lo digo. Porque tenemos comprovado que el “porque yo lo digo” es mucho mas efectivo que el “porque yo lo hago”. Y así nos va.

 

 

 

Yo nunca… diré nunca jamás.

Yo nunca dormiré con el bebé en mi cama.

Yo ni loca compraré un carrito de 700 euros…

Yo no voy a cenar mirando la pantalla de los walkies…

Yo no le daré el chupete, que luego se enganchan.

Yo no seré de estas que lo cogen nada más llorar…

¡Yo no voy a mirar el móbil mientras le doy el pecho!

Yo no mearé nunca con el niño en brazos.

Yo no, yo nunca… tu SÍ.

 

Cosas que pasan…durante las 12 primeras semanas

  1. En general, no se lo cuentas a nadie (bueno, excepto a tu pareja. Y a tu madre también porque madre no hay mas que una. Y a tu mejor amiga, que se habría dado cuenta igualmente. Y a tu compañero de trabajo, tu vecina…), pero bueno, así en general no se lo cuentas a nadie.
  2. Cuando te levantas piensas en ello. Durante el día piensas en ello. Por la noche piensas en llo. No puedes evitar pensar en ello todo el día.
  3. Las semanas pasan muy pero que muy lentamente.
  4. Vas por la calle como si llevaras un maletín lleno de dinero. Tienes la sensación que todo el mundo te está mirando.
  5. Te alegras de reconocerte en los primeros síntomas del embarazo (sí, hasta te alegras de vomitar, de tener náuseas, de estar cansadísima… ¡una fiesta!).
  6. Calculas la fecha prevista de parto unas 10 veces al día según TODAS las webs habidas y por haber.
  7. Te acaricias la barriga cuando nadie te ve.
  8. Sales a tomar “unas cañas” y se hace silencio sepulcral cuando tu pides una infusión.
  9. Por la calle se multiplican las mujeres embarazadas.
  10. Tu pareja no te deja coger nada de peso (aprovecha que ya se le pasará…).